viernes, 2 de septiembre de 2011

La Eutanasia


La eutanasia es el derecho a elegir sobre nuestra propia muerte .

Si estas en estado parapléjico para toda la vida , que puedas elegir entre comillas tu propia muerte. Esto trae conflictos más un problema ya que se trata sobre la muerte de un ser humano.

En países como Holanda esta el tema legalizado pero aquí en España se trata de un asesinato. Aquí esta el conflicto y el problema.

El caso mas conocido de este país es el de Ramón Sampedro , que eligió como

finalizar su infierno con la eutanasia practicada en directo y para todos los públicos. Aquí un fragmento de su libro Cartas desde el infierno:

"Había mar de fondo. Había resaca en la costa. Estaba de pie al borde del pozo natural que formaban las rocas de la playa. Ensimismado, pensaba en el compromiso de la noche. La chica me iba a presentar a sus padres. Creo que me estaba entrando el temor a la idea del compromiso matrimonial. Sin saber cómo me vi cayendo hacia el agua. No me había lanzado voluntariamente. Cuando iba por el aire me di cuenta de que la resaca había retirado casi toda el agua. No había remedio. En la vida jamás se puede volver atrás. Choqué con el mar. Toqué con las dos manos la arena del fondo, pero no bastó la reacción para frenar la inercia. Vi la arena. No era posible evitar el choque de la cabeza. Con el ángulo que llevaba de entrada en el agua, lo lógico era tocar con la cara, pero un reflejo instintivo me hizo inclinar la cabeza hacia delante. La cabeza pegó en la arena. El cuerpo quiso dar el tumbo, pero la presión del agua lo impidió. Sonó un chasquido, como el romperse de unas ramas al pisarlas. Como un pequeño y desagradable calambre recorrió mi espina dorsal y el cuerpo entero. Me acababa de fracturar la espina cervical.

Después del choque me quedé en el fondo, como un muñeco de trapo. Los brazos y las piernas colgaban hacia abajo. El cuerpo comenzó a ascender hacia la superficie. Despacio, muy despacio. Yo intentaba moverlos, pero ellos seguían inermes, como si nunca me hubiesen pertenecido.

Mi cuerpo alcanzó la superficie. Cesó todo movimiento. Sólo me quedaba el pensamiento, que se movía por un espacio infinito y en blanco. Mis ojos miraban la arena. Se me pasó por la cabeza la imagen del cielo azul, claro y limpio.

Llevaba manteniendo la respiración desde el instante que me había caído al agua. Empecé a pensar que iba a ahogarme. Pasaban los segundos. Era como si el tiempo se deslizase con celeridad y el pensamiento quisiera llevarse grabado en la memoria, antes de morir, la historia del tiempo vivido."

1 comentario:

BlogESQuerra dijo...

El caso de la eutanasia me parece un poco triste porque su fin es trágico por sus acontecimientos .
Después de leer el artículo llego a la conclusión de que es un caso de suicidio sin vuelta atrás.

José Luis P.P